martes, 20 de febrero de 2024

Fragmentos: El Jesús que no puede ignorar - MacArthur



Las verdades centrales de la Escritura siempre son atacadas. La Escritura misma señala claramente que el principal campo de batalla donde Satanás pelea su lucha cósmica contra Dios es ideológico. En otras palabras, la guerra espiritual en la que cada cristiano está inmerso es, antes que todo, un conflicto entre la verdad y el error, y no meramente una competición entre obras buenas y malas. El principal objetivo de la estrategia de Satanás es confundir, negar y corromper la verdad con tanta falacia como sea posible, y eso significa que la batalla por la verdad es muy seria. Ser capaz de distinguir entre la sana doctrina y el error debería ser una de las mayores prioridades para todo cristiano, al igual que defender la verdad contra las falsas enseñanzas" 

Cuando Él se encontró hasta con el más flagrante de los leprosos morales (desde una mujer que vivía en adulterio en Juan 4.7-29 hasta un hombre infestado de una legión completa de demonios en Lucas 8.27-39), Jesús siempre los ministró con una notable benevolencia, sin darles ningún sermón como reprimenda ni cortantes reproches. Invariablemente, cuando tales personas llegaban a Él, ya estaban quebrantadas, humilladas y hartas de la vida de pecado. Él con entusiasmo otorgaba a tales personas perdón, sanidad, y plena comunión con Él sobre la base de la fe de ellos solamente (cp. Lucas 7.50; 17.19).

Sobre la niñez de Jesús: 

Lucas termina este singular destello de la niñez de Jesús con este punto final: «Y descendió con ellos, y volvió a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón. Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres» (vv. 51-52). Este es el final de Lucas 2, y un resumen perfecto de la niñez de Jesús.

A primera vista, no es fácil entender cómo Jesús, como Dios encarnado, con todos los atributos de la Deidad, podría aumentar posiblemente en sabiduría u obtener favor con Dios; pero es una frase sobre la humanidad de Jesús. Como Dios, Él es, desde luego, perfecto en todos los aspectos y, por tanto, eternamente inmu- table (Hebreos 13.8). La omnisciencia divina, por definición, no permite ningún aumento en sabiduría; pero este texto está diciendo que en la consciencia de su mente humana, Jesús no siempre se valía del infinito conocimiento que poseía como Dios (cp. Marcos 13.32). Él no perdió su omnisciencia ni dejó de ser Dios, sino que voluntariamente suspendió el uso de esa cualidad; por tanto, cuando era niño, aprendía cosas de la misma forma en que aprenden todos los niños. Además, en su crecimiento desde la niñez hasta la madurez, Él se ganó la admiración de otros y la aprobación de Dios por el modo en que vivió como ser humano sujeto a la ley de Dios (Gálatas 4.4).

Lucas 2.52 no es, por tanto, una negación de la deidad de Jesús; es una afirmación de su verdadera humanidad. El énfasis está en la normalidad de su desarrollo. En su progreso desde la niñez hasta la madurez, Él soportó todo lo que cualquier otro niño experimentaría, a excepción de la culpabilidad del pecado.

Sobre Jesús en el Templo

Juan, uno de los primeros discípulos a quien Jesús llamó sin duda estaba presente aquel día y por tanto, el escribe ente relato como testigo ocular. Así, describe sus propios pensamientos cuando dice: Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me consume» (v. 17). Esta es una referencia a Salmo 69.9: «Porque me consumió el celo de tu casa; y los denuestos de los que te vituperaban cayeron sobre mí. Ese versículo, a su vez, es paralelo de Salmo 119.139: «Mi celo me ha consumido, porque mis enemigos se olvidaron de tus palabras Ambos pasajes se aplican perfectamente a este incidente. Ambos textos describen una furia celosa que no es el resentimiento egoísta de alguien que ha sufrido un insulto personal. En cambio, es un profundo ultraje que viene de comprender que Dios está siendo deshonrado. Una vez más vemos claramente que Jesús fue movido por una indignación justa, que surgía de los motivos más puros de un corazón casto y virtuoso. Esto nada tenía que ver con la forma de furia fuera de control que con frecuencia asociamos a la ira humana.


Sobre el ministerio del Espíritu Santo en la Salvación...

El renacimiento espiritual es totalmente obra de Dios y no resultado del esfuerzo humano. Juan 3:6

La vida espiritual no puede ser fruto del logro humano, un hecho que contradice toda forma de religión de obras, incluyendo el sistema fundamental de creencias de los fariseos.

El renacimiento espiritual está por encima del control de las obra humanas o de la fuerza de voluntad humana. 

"El viento sopla donde quiere, y oyes su ruido, pero no sabes de dónde viene y a dónde va; así pasa con todo el que ha nacido del Espíritu" Juan 3:8

El ES es soberano. Se mueve dónde Él desea, no a capricho de ningún plan humano; sus obras no se contienen, ni se dispersan automáticamente, en ningún ritual religioso o protocolo espiritual. El ES no es movido por loa que nosotros hacemos en absoluto, sino por su propia voluntad. 

Sobre el sermón del monte... las bienaventuranzas

Los pobres de espíritu son aquellos que saben que no tienen recursos espirituales propios.
Los que lloran son personas arrepentidas, verdaderamente triste por su propio pecado.
Los mansos son aquellas que verdaderamente temen a Dios y conocen su propia indignidad a la luz de la santidad de Él.
Los que tienen hambre y sed de justicia son aquellos que, habiéndose alejado del pecado, anhelan lo que Dios ama. 

Estas cuatro bienaventuraranzas son todas ellas cualidades interiores de la fe auténtica. Describen el corazón del creyente. Más concretamente, describen cómo se ve el creyente a sí mismo delante de Dios: pobre, triste, manso y hambriento. 

Las cuatro últimas bienaventuranzas describen manifestaciones exteriores de esas cualidades. Se enfocan principalmente en el carácter moral del creyente, y describen cómo deberían ser un cristiano auténtico para un observador objetivo. 

Los misericordiosos son aquellos que, como beneficiarios de la gracia de Dios, dan gracia a otros.
Los puros de corazón describen a personas cuyos pensamientos y actos están caracterizados por la santidad. 
Los pacificadores habla principalmente de aquellos que difunden el mensaje de paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, que es la única paz verdadera y duradera. 
Los que padecen persecución por causa de la justicia son ciudadanos del reino de Cristo que sufren debido a su aflicción con él y su fidelidad al Señor. 

Todas esas cualidades están radicalmente reñidas con los valores del mundo. El mundo estima el orgullo más que la humildad, prefiere las risas en lugar de los lloros; piensa que la firmeza resuelta es superior a la verdadera mansedumbre; y prefiere la saciedad al placer carnal por encima de la sed de verdadera justicia. El mundo mira con profundo desprecio la santidad y la pureza de corazón, se burla de todo ruego para establecer la paz con Dios, y constantemente persigue a los verdaderamente justos.

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lunes, 8 de enero de 2024

Fragmentos: Fuego Extraño de John MacArthur (2014)



Sobre Nadab y Abiu ( Lev 10.1-3)

"El punto crucial de su pecado fue acercarse a Dios de una manera descuidada, contumaz e inapropiada, sin el respeto que él se merecía. Ellos no lo trataban como santo ni exaltaron su nombre delante de la gente. La respuesta del Señor fue rápida y mortal. El «fuego extraño» de Nadab y Abiú encendió las llamas inextinguibles del juicio divino contra ellos, y fueron incinerados en el acto."

"Aquellos que adoran a Dios deben hacerlo de la forma que él lo requiere, tratándolo como Santo."

Deshonrar al Espiritu Santo significa deshonrar al mismo Dios. La afrenta al ES es motivo de juicio severo. (Hebreo 10:31, Ananías y Safíra Hechos 5:12, Simón el mago Hechos 8:20, Exodo 20)

Sobre el movimiento carismático, pentecostál

"La ironía increíble es que los que hablan más sobre el Espíritu Santo por lo general niegan su verdadera obra. Ellos le atribuyen todo tipo de estupidez humana a Dios, ignorando el verdadero propósito y el poder de su ministerio: liberar a los pecadores de la muerte, dándoles vida eterna, regenerando corazones, sus transformando su naturaleza, proporcionándoles el poder para alcanzar la victoria espiritual, confirmando su lugar en la familia de Dios, intercediendo por ellos de acuerdo con la voluntad divina, sellándolos de forma segura para la gloria eterna y prometiéndoles la inmortalidad en el futuro."

Sobre el verdadero ministerio del Espíritu Santo. 

"No es caótico, llamativo ni extravagante (como un circo). Por lo general, tiene lugar de manera oculta y discreta (la forma en que el fruto se desarrolla). Nunca podremos recordar demasiado que el papel principal del Espíritu Santo es exaltar a Cristo, sobre todo para lograr que Cristo sea alabado por su pueblo. El Espíritu hace esto de una manera personal y única, en primer lugar al reprobarnos y condenarnos, mostrándonos nuestro propio pecado, abriendo nuestros ojos a lo que es la verdadera justicia y haciéndonos sentir profundamente nuestra responsabilidad ante Dios, el Juez justo de todos (Juan 16.8-11). El Espíritu Santo habita en los creyentes, dándonos poder para servir y glorificar a Cristo (Romanos 8.9). Él nos guía y nos da la seguridad de nuestra salvación (vv. 14-16). Ora por nosotros con gemidos demasiado profundos para ser expresados palabras con (v. 26). Nos sella, nos mantiene seguros en Cristo (Efesios 4.30; 2 Corintios 1.22). La presencia diaria del Espíritu es la fuente y el secreto de nuestra santificación hasta que nos conforme a la imagen de Cristo.
Esto es lo que el Espíritu Santo está haciendo realmente en la iglesia, incluso ahora. No hay nada confuso, extraño o irracional con respecto a ser lleno del Santo o guiado por él. producir no es Su obra un espectáculo ni fomentar Espiritu realidad, cuando vea esas cosas, usted puede estar seguro de que no se data de la obra del Espíritu, pues Dios no es Dios de confusión, sino de paza ( Corintios 14.33, 40). Lo que es del Espíritu de Dios produce fruto: «amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley (Gálatas 5.22-23). "


A partir de 1Juan 4:1-8, Jonathan Edwards consideró 5 preguntar para saber si un movimiento/avivamiento es una verdadera obra del Espiritu Santo

1 - ¿Exalta al verdadero Cristo? 
2 - ¿Se opone a lo mundano?
3 - ¿Lleva las personas a las Escrituras?
4 - ¿Exalta la verdad? 
5 - ¿Produce amor a Dios y a los demás? 

"Una verdadera obra del ES produce un amor a Dios que se expresa en la adoración y la alabanza de una mente sobria"
"La adoración es una expresión de amor a Dios, y por lo tanto, debido a su propia naturaleza involucra las pasiones del alma."
"En un culto auténtico, los pensamientos y los sentimientos van juntos, en conjunto con todas nuestras facultades humanas, centrándose en Dios en la adoración pura" (Mateo 22:37)

Sobre verdaderos cristianos en movimiento carismático,

"El resultado es que están jugando con fuego extraño. Al exponerse continuamente a la falsa enseñanza y la falsa espiritualidad del movimiento carismático, se han colocado así mismos ( y a cualquier persona bajo su cuidado espiritual) en peligro eterno. Para los verdaderos creyentes, el movimiento carismático representa una enorme piedra de tropiezo en lo que concierne al verdadero crecimiento espiritual, el ministerio y el hecho de ser útiles. Sus enseñanzas erróneas sobre el Espiritu Santo y las Escrituras inspiradas por el Espiritu perpetúan la inmadurez, la debilidad espiritual y una interminable lucha con el pecado." 
"Los creyentes deben permanecer lejos del  fuego extraño de la adoración y las práctica carismática inaceptables." 

Sobre la revelación extrabíblica... 

"La obsesión del evangelicanismo moderno con la revelación extrabíblica resulta peligroso. Se trata d de un retorno a la superstición medieval y una desviación de nuestra convicción fundamental de que la Biblia es nuestra única, suprema y suficiente autoridad para toda la vida. Representa el abandono masivo al principio reformador de la Sola Scriptura"

Confesión de Fe de Westimenster
"Todo designio de Dios sobre todas las cosas necesarias para su propia glora, la salvación del hombre, la fe y la vida, están expresamente expuestas en las Escrituras, o por buenas y necesaria consecuencia puede deducirse de la Escritura: a la que nada en ningún momento ha de añadirse, ni por nuevas reveleaciones del Espiritu o de las tradiciones de los hombres"

El cannon está cerrado. Ninguna nueva revelación es necesaria porque la Escritura es completa y absolutamente suficiente. 

¿Quiere decir esto que Dios ha dejado de hablar? Por supuesto que no, pero hoy habla a través de su Palabra toda suficiente. ¿Motiva el ES nuestro corazón y nos impresiona con tareas o llamados específicos? Sin duda, pero obra a través de la Palabra de Dios para hacer eso. Estas experiencias no involucran una "nueva revelación" sino a la iluminación, miestras el ES aplica la Palabra a los corazones y abre nuestros ojos espirituales a su verdad. Debemos evitar con todo cuidado que nuestras experiencias y nuestros propios pensamientos o imaginaciones subjetivas eclipsen la autoridad y la certeza de la palabra más segura. 

Nuestro punto de vista de Dios es la realidad fundamental en nuestra manera de pensar y abarca todo lo que creemos acerca del Espíritu Santo. Pensar justamente sobre él y su obra resulta esencial para la adoración, la doctrina y la correcta aplicación de la teología en la conducta diaria. 

Sobre el ES...

Gran parte del problema, al parecer, es que la iglesia moderna ha perdido de vista la majestad divina del Espíritu Santo. 

Él es el omnipotente, eterno, santo y glorioso Espíritu de Dios vivo. Su poder es infinito, su presencia ineludible y su pureza un fuego consumidor. 

El ES es el poder de Dios en una persona divina que actúa desde la creación hasta la consumación, y en todo el periodo intermedio. Él es completamente Dios, poseyendo todos los atributos divinos de la plenitud que le pertenece a Dios. En ningún sentido es un Dios empequeñecido. El Espíritu Santo participa plenamente en todas las obras de Dios. Es santo y poderoso como el Padre y bondadoso y amoroso como el Hijo. Es la perfección divina de su plenitud. Por tanto, es digno de nuestra adoración de una forma tan completa como el Padre y el Hijo. 

Juan 16.7
¿Cómo podría haber algo mejor que tener al encarnado Hijo de Dios físicamente presente en medio de nosotros?

Para aquellos a quienes el ES atrae al Salvador, su obra de convicción es categórica, ya no espolea sus conciencias y penetra hasta lo más íntimo. Por lo tanto, para los elegidos, esta obra de convicción es el principio de la Salvación de Dios, el llamamiento eficaz.


En verdad, la vida cristiana en toda su plenitud es una vida que desea ser vivida en el poder del Espíritu Santo. Él debe ser la influencia dominante en nuestros corazones y vidas. Solo él nos capacita para vivir victoriosamente sobre el pecado, satisfacer las justas demandas de la ley y agradar a nuestro Padre celestial. Es el Espíritu Santo el que nos lleva a una mayor intimidad con Dios. Él ilumina las Escrituras, glorifica a Cristo en nosotros y para nosotros, nos guía a la voluntad de Dios, nos fortalece y también nos ministra por medio de otros creyentes. El Espíritu intercede por nosotros constantemente y sin cesar delante del Padre, de acuerdo siempre con la perfecta voluntad de Dios. Y hace todo esto para conformarnos a la imagen de nuestro Señor y Salvador, lo que garantiza que un día seremos totalmente perfeccionados cuando veamos a Cristo cara a cara.

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martes, 5 de diciembre de 2023

¿Qué es ser un cristiano?



Ser un cristiano, en el sentido real del término, es ser seguidor incondicional de Cristo. Como dijo el mismo Señor en Juan 10:27: "Mis ovejas oyen mi vos, y yo las conozco, y me siguen" Ser cristiano sugiere mucho más que una asociación superficial con Cristo. En lugar de ello, demanda un afecto profundo por Él, lealtad a Él y sumisión a su Palabra. En el aposento alto, Jesús dijo a sus discípulos: "Vosotros sois mis amigos, si haceis lo que yo os mando" (juan 15.14). Jesús le dijo a las multitudes que se agrupaban para escucharlo: "Si vosotros permaneceis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos (Juan 18.31) y también dijo: "si alguno quiere venir en pos de mi, nieguese a sí mismo, tome la cruz cada día y sigame. (Lucas 9:23; Juan 12:26)

Cuando nosotros mismos nos llamamos cristianos, proclamamos al mundo que todo sobre nosotros, incluyendo nuestra identidad personal misma, se cimenta en Jesucristo porque nos hemos negado a nosotros mismos para seguirlo y obedecerlo. Él es tanto nuestro Salvador como nuestro Soberano y nuestras vidas se centran en agradarle a Él. Profesar el título de cristiano es decir "Porque para mi el vivir es Cristo y el morir es ganancia" - Fil 1.21

La identidad propia es redefinida radicalmente por el evangelio. 

John MacArthur - Esclavo - La verdad escondida sobre la identidad en Cristo.

miércoles, 30 de agosto de 2023

Cuando encontramos cosas difíciles de digerir.



[Cuando en la Biblia] encontramos estas cosas difíciles de digerir,  porque no entendemos cuatro conceptos bíblicos de vital importancia: santidad, justicia, pecado y gracia.

No entendemos lo que significa ser santo, no entendemos qué es la justicia, no entendemos qué es el pecado y no entendemos qué es la gracia. 

R.C. Sproul  - "La Santidad de Dios"

"Porque Jehová vuestro Dios es Dios de dioses y Señor de señores, Dios grande, poderoso y temible, que no hace acepción de personas, ni toma cohecho" (Deuteronomio 10:17).

Pero Dios no siempre actúa con justicia. Algunas- veces actúa con misericordia. La misericordia no es justicia, pero tampoco es injusticia. La injusticia viola la rectitud, mientras que la misericordia manifiesta bondad y gracia sin transgredir la justicia. Nosotros podemos ver no-justicia en Dios, que es misericordia, pero jamás veremos injusticia en El.

R.C. Sproul  - "La Santidad de Dios"

Fue en la cruz donde se manifestó al mismo tiempo la gracia y la justicia, la ira y la misericordia.

martes, 29 de agosto de 2023

¿Qué entendió Lutero sobre la religión?


 

“Yo anhelaba grandemente entender la Epístola de Pablo, a los Romanos y nada lo impedía sino una expresión, "la justicia de Dios," porque yo pensaba que se refería a la justicia donde Dios es justo y trata justamente castigando al injusto. Mi situación era que, aun siendo un monje impecable, yo estaba frente a Dios como un pecador atormentado de conciencia, sabiendo que mis méritos no lo aplacarían. Como resultado, yo no amaba a un Dios justo y airado; más bien lo odiaba y murmuraba contra El. Sin embargo, me aferraba al querido Pablo y tenía un gran anhelo por saber de qué estaba hablando. Noche y día yo reflexionaba hasta que vi la conexión entre la justicia de Dios y la declaración de que "el justo por la fe vivirá." Entonces entendí que la justicia de Dios es esa justicia por la cual a través de la gracia y la pura misericordia Dios nos justifica por la fe. De allí en adelante sentí como si hubiese nacido de nuevo y hubiese entrado por las puertas del paraíso. Toda la Escritura tomó un nuevo significado, y donde antes la "justicia de Dios" me llenaba de odio, ahora llegó a ser para mí inexpresablemente dulce con gran amor. Este pasaje de Pablo fue para mí la puerta del cielo...”

"Si tienes una verdadera fe en Cristo como tu Salvador, entonces tienes un Dios de gracia, porque esa fe te guiará hacia el corazón y la voluntad de Dios, abriéndote sus puertas para que conozcas la gracia pura y el amor desbordante. Ver a Dios en fe es que veas su fraternal y compasivo corazón, en el cual no hay ira, ni falta de gracia. El que ve a Dios como airado no ve en El correctamente, sino que mira a través de una cortina como si una nube negra se le hubiese puesto frente a su rostro."

Lutero

lunes, 5 de junio de 2023

Siguiendo a Cristo por R. C. Sproul - Resumen

 Siguiendo a Cristo - RC Sproul



Prefacio

La meta de la teología no es confundir sino aclarar.

La teología clásica presupone que mientras más entendamos a Jesús, más lo amaremos.

El conocimiento de Dios da forma a nuestro desarrollo cristiano. Mientas más sabemos, más crecemos. A menos que conozcamos a Cristo no podremos ser como Él. 

La única forma de tener acceso a toda la verdad es verla en acción. Y si realmente la vemos en acción, seguro habrá de cambiar nuestras vidas. 

La teología puede mejorar nuestro modo de vivir. Puede hacernos mejores siervos de Dios. 

Más que nunca antes necesitamos una teología firme, una teología fundamentada en Cristo, que nos guíe por los remolinos de la vida. La buena teología es lo que da forma y sustancia a nuestro caminar con Dios. 

La teología no es un accesorio de la vida cristiana sino que esencial para seguir a Cristo con profundo convencimiento.

La teología tiene que empezar con Jesús. Cuando logremos entender claramente quién es Él, tendremos una mejor noción de quiénes somos. En nuestros días abundan las falsas ideas sobre Jesús. El mundo quiere que pensemos que esas diferencias son triviales y que en todo se puede transigir, pero es el Señor Jesus quien le da integridad a todo. Una apropiada comprensión de su identidad y de sus funciones deben proceder a toda otra decisión que hagamos como cristianos. 


miércoles, 29 de marzo de 2023

¿Cómo saber si la obra es de Dios?



Hechos 13:2-3
Ministrando estos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron

¿Cómo saber si la obra es de Dios? Si la obra es de Dios, aún cuando nosotros no estemos, la obra va a permanecer porque es la obra del Espíritu Santo y no nuestra. La obra de Dios no se detuvo cuando Pablo fue encarcelado y asesinado, sino que sigue hasta nuestros días, porque no era la obra de Pablo sino del Espíritu Santo

¿Si desapareces, la obra desaparecerá contigo? Cuando el obrero de Dios se entrega por completo a la obra de Dios y no a sus deseos, no es su obra la que prospera sino la Obra de Dios. Dios tiene un plan más trascendente que nuestras vidas. 

Muchas veces Dios nos concede hacer cosas para Él que tienen su origen en nuestros deseos, anhelos, ideas y/o creencias, pero que nada tiene que ver con extender el reino cómo Dios quiere. En su infinita misericordia, Dios prospera esa obra por un tiempo, sin embargo no permanece.

A veces este camino es necesario de transitar para que aprendamos a depender sólo de Él y a entregar nuestro ser por completo a él. 

Dios usa obreros apartados de su yo, de su propia voluntad, de su propia exaltación, humildes, para prosperar su obra. Apartados completamente para ser usados por el Espiritu Santo. Nada de mi, todo de Él para que la gloria no sea nuestra sino para aquel que es Digno.

"En nuestros círculos cristianos somos susceptibles de depender de técnicas y métodos en la obra que Cristo nos ha dado para hacer. Sin una dependencia completa en el Espíritu Santo sólo podemos fracasar. Si hemos sido engañados a creer que podemos hacer la obra de Cristo por nosotros mismos, nunca será llevada a cabo. El hombre a quien Dios vaya a usar tiene que ser deshecho. Tiene que ser un hombre que haya visto al Rey en Su hermosura." A . W. Tozer


Reflexión a partir de un fragmento de "Una guía para la vida llena del Espíritu" de Andrew Murray